La Buona Miga

Allá por el mes de Julio de 1993, en la ciudad de Temperley, abríamos las puertas de “La Buonamiga”. El sueño de toda una familia triunfaba y todos juntos comenzábamos a trabajar para satisfacer a nuestros clientes que luego de 21 años todavía nos siguen eligiendo. Luego de grandes años de continuo crecimiento llegó el momento de seguir yendo por más.

 

En el año 2001, cuando el País sufría una de sus más profundas crisis, nosotros apostamos y mudamos nuestro local (a solo unos metros), para poder ofrecer a nuestros fieles clientes una nueva y mejorada versión de la ya tradicional Buonamiga. Con sucursales en Lomas y Banfield, los años siguientes continuamos creciendo.

 

Hoy queremos agradecer a nuestro público fiel, por seguir eligiéndonos y por seguir construyendo con nosotros este sueño que comenzó siendo de una familia y hoy es de todos.

Gracias,

La Buonamiga